jueves, 11 de marzo de 2010

Viaje a Amsterdam

Creo que visitaré mucho sitios en mi vida, pero pocos con tanto encanto y con tanta fuerza subliminal, pocas grandes ciudades europeas tienen un casco histórico tan pequeño y a la vez tan inconfundible y carismático. Es un sitio en el que el tiempo pasa rápido y nada más abandonarlo te invaden las ganas de volver.

En este viaje he podido comprobar que el gran problema de Amsterdam son esos que se empeñan en coger el brazo cuando les tiendes la mano, los que confunden libertad con libertinaje, en definitiva aquellos que les da motivos a esa derecha rancia (e izquierda, que también la hay) empeñada en estar cabreada con el mundo, en juzgar cuanto les rodea y modelarlo todo a su imagen y semejanza. Esos políticos profesionales vendidos al voto y la demagogia, que hace tiempo que dejaron el sentido común y los ideales a un lado a cambio de un buen sueldo. Es una pena que Amsterdam sea cada vez menos Amsterdam y Europa sea poco a poco más Europa.

He vuelto de la Venecia del Norte, el ultimo baluarte del sueño de la legalización, aguantando recio detrás del muro de euros que le hemos construido el asedio despiadado del continente. Esto es lo que he visto:

He visto casas delgadas inclinadas empapadas de humedad, he visto bicis invadiendo el mundo, he visto tristes triángulos en el suelo, banderas arcoiris ondeando orgullosas al viento, he visto un gran monolito blanco alzándose al cielo por los mártires de la libertad de la Segunda Gran Desgracia, ningún soldado custodiandolo, ningún cambio de guardia homenajeando a ningún ejercito, sólo un gran reconocimiento al pueblo. He visto gente riendo en decenas de idiomas, he visto tres equis recurrentes paseando por la ciudad, grandes parques llenos de perros, he tocado antiguos dibujos de nuestra cuna de la psicodelia. He paseado tranquilo por los canales y callejuelas, con marihuana en el bolsillo, he visto paisajes urbanos de cuadro, barrios símbolos rojizos de lo políticamente incorrecto, personas de todo tipo en ellos. He admirado los trazos de Rembrandt mejorando la realidad, he visto la tolerancia en la indiferencia de las miradas, el desenfado, la sonrisa sagaz de vuelta de todo; he flotado en tranvía, he elegido variedades exótica de cartas extrañas... He sentido un atisbo de libertad...


Fotos: Ambas son mías

PD: A partir de ahora sólo pondré fotos libres y nombrando siempre el autor, disculpad los post anteriores donde no he respetado demasiado esta nueva norma mía.

PPD: Estoy preparando un análisis y experiencia con un enteógeno del que casi nunca hablo y que es perfecto para iniciarse: el cannabis, en su forma más eficiente, la ingerida :)

miércoles, 10 de febrero de 2010

¿Por qué prohibió Holanda las setas?

Hace relativamente poco tiempo Los Países bajos daban un enorme paso atrás en la carrera por la libertad social y decidian prohibir la producción y venta de setas alucinógenas. Pero, ¿por qué?

Antes de entrar en detalles convendría dar un pequeño repaso a la mitificada política social holandesa. En España (y en casi todo el globo) tendemos a creer que Holanda es un paraíso de la libertad; que todo está regulado bajo medidas lógicas y coherentes y que sale el arcoiris de la felicidad todos los días, pero nada más lejos de la realidad. Holanda basa gran parte de sus medidas más progresistas en vacíos legales de su propio sistema, sostenidos a veces por un delgado hilo de apoyo popular y otras por una gruesa cadena de euros llenando las arcas estatales.

¿Significa eso que el primer país en legalizar el matrimonio homosexual, la eutanasia, la prostitución y la venta de marihuana no es tan liberal como parece?, pues sí, eso mismo, puede que sea el país más liberal del mundo desarrollado, pero también tiene sus demonios, y el estado se cuida mucho de guardarse siempre un as en la manga para cuando haga falta.


Como muchos sabréis, la legalidad de los Coffee Shops es cuanto menos ambigua. Para empezar, en Holanda la venta de cannabis y otras drogas blandas es ilegal, pero no sancionable en el caso de ciertos establecimiento que se acojan a una serie de normas estrictas. Por tanto, podríamos definir su situación a un paso intermedio entre la legalidad y la alegalidad, a esto se le conoce como gedoogbeleid o "política de tolerancia". Las normas son las siguientes:

* No vender más de 5g por persona.
* No vender a menores de edad (-18)
* No hacerse publicidad
* No provocar disturbios
* No vender drogas no reguladas (desde finales de 2007 las setas pasan a formar parte de esta lista)
* No estar a menos de 250m de un colegio (desde el 2008)
* No vender alcohol
* No vender productos de consumo oral que contengan THC (desde el 2009)

(La dos últimas no es que sean medidas muy populares entre los coffee shops, así que es relativamente normal encontrarte comida cannábica o cerveza en muchos establecimientos sin mayores problemas.)


Pero toda este regulación se cae por su propio peso cuando nos damos cuenta de que el cultivo de marihuana es ilegal para cualquier persona, seas dueño o no de uno de estos establecimientos, no te está permitido cultivar marihuana. Y es más, pueden vender marihuana, pero no pueden comprarla (ya que comprar cantidades mayores de 5g es ilegal), ¿entonces de donde diablos obtienen estos locales la marihuana que venden? Pues nada más y nada menos que del tráfico ilegal. Así que ahí lo tenéis, un as en la manga del gobierno: os dejamos que vendáis, pero sí lo hacéis sabremos que -irremediablemente- estáis cometiendo un delito, vosotros mismos.

Y es que si nos fijamos nos daremos cuenta de que los ataques a los coffee shops son sistemáticos. Holanda lleva unos años embarcada en un lento pero constante giro a la derecha en su política, adoptado estándares europeos y cediendo a la inquebrantable presión del continente. la norma de no provocar disturbios es usada a veces con excesiva dureza y aleatoriedad, las sanciones van desde cierres temporales (de 3 meses) a la pérdida irremediable de la licencia. La medida impuesta en 2008 de no permitir Coffee shops a menos de 250m de un colegio provocó el cierre de más de 100 establecimientos sólo en Amsterdam. Pero por qué alejar los Coffee Shops de los colegios si la venta a menores ya era -y siempre ha sido- ilegal, y los dueños se cuidan mucho de no venderles bajo ningún concepto; de hecho, no existía especial interés entre los niños en visitar dichos locales (recordemos que tienen uno de los índices de consumo más bajos del mundo), ya que por un lado, lo veían como algo cotidiano y por otro, serían expulsados inmediatamente. ¿Cual era el sentido entonces? ...Fácil, reducir su número y por tanto su fuerza. Una vez hecho esto, van lanzando a los locales supervivientes torpedos cargados de falsas excusas bajo la linea de flotación, esperando que tarde o temprano se hundan por si solos. No es nada fácil tener uno de estos locales en Holanda, siguen ahí porque seguramente, hoy por hoy, su rentabilidad compensa con creces sus desventajas.

Cuando ya los tienes débiles, empieza el ataque definitivo, disminuir su género poco a poco, paso a paso pero con firmeza. Con excusas vacías que convenzan a un sector de la población hastiado del drug tourism y la desvirtuada imagen de Holanda en el mundo. Y es que aunque van en el sentido correcto, no dejan de encontrarse países a contradirección deslumbrándoles con ráfagas de largas para que se aparten y eso, tarde o temprano, acaba por convencer a cualquiera de que se ha equivocado de salida.

La setas ya estaban en el punto de mira desde hace mucho tiempo, consiguieron prohibir la venta de setas secas, al considerarlas una droga - de mayor potencia- preparada para el consumo (no, yo tampoco lo entiendo), y para prohibir poco después las frescas se valieron de una serie de incidentes a lo largo de los años, en su mayoría obra de turistas, que aunque de poca importancia, tenían gran impacto y publicidad en ciertos sectores de la prensa (en el 2006, el año en el que se discutió la medida, se contabilizaron más de 100, ¡un record!). El golpe de gracia fue el suicidio de una joven francesa de 17 años que, supuestamente bajo los efectos de la psilocibina, se tiró de un puente de Amsterdam para acabar con su vida. Un muerto.., sin que sea demostrable la relación causa efecto, basta para prohibir una droga, 100 incidentes anuales para avalar la medida (aunque la mayor parte de ellos provengan de gente extranjera con una nula formación en este tema tabú para tanta gente). Con esa vara de medir os aseguro que se puede prohibir hasta el azúcar.

Luego han ido a por la comida cannábica con argumentos parecidos, publicitando cuatro chorradas sensacionalistas en la prensa y presionando a unos locales en la situación más débil y delicada de su historia. ¿Lo siguiente? la prohibición de vender marihuana a extranjeros (ya se está probando en algunas localidades), así conseguirán que los ingresos de los Coffee caigan en picado y entonces... entonces ya podrán prohibirlos definitivamente.

¿Y que consiguen? Nada, que las setas siguan vendiéndose pero con menos garantías. Ahora gracias a la labor de unos pocos políticos ajenos a la realidad podemos encontrar las psilocibes en el mercado negro, sin garantias de calidad, mal conservadas, sin folletos explicativos y por el doble de dinero. Y es que a veces no puedo evitar pensar que los que controlan el narcotráfico van de traje y sobrados de influencia, empeñados en hundir cualquier medida que les joda el negocio, y que todo este esperpento de La Guerra Contra la Droga no es más que un teatro con marionetas de segunda, prescindibles todas ellas, para entretener a las mentes dormidas.

Por suerte no son pocos los Coffe shops que están en rotundo desacuerdo con la medida y siguen vendiéndolas bajo mano (al igual que el alcohol y los pastelitos de marihuana), ya sea por razones ideológicas o puramente económicas. De hecho, el órgano legislativo es tan inútil, imbécil y alejado del mundo real que se han olvidado de nombrar en la ley a otro tipo de hongos, las trufas psilocybe mexicana, de efectos distintos pero comparables, que podréis encontrar "legalmente" sin ningún problema (aunque no dudo en que no tardarán en corregir su error).

Como siempre, mi recomendación desde aquí es que nunca jamás compréis setas en la calle, ni aquí, ni en Amsterdam, y por supuesto:

¡Cuestionadlo todo!

¡Un saludo gente, nos vemos pronto desde Amsterdam!

jueves, 4 de febrero de 2010

¡No lo entiendo!

Aquí estoy, meses después y ¿para que vengo? para no decir nada. De verdad que no sé que hacéis leyendome, y sí, me refiero a vosotros, los 3 lectores de este blog (y voy incluido yo, que no me queda más remedio que leerme mientras escribo), por cierto un saludo a ti y a tu gato, Pedro (los otros dos).

En marzo me voy a la ciudad más liberal de Europa, la San Francisco europea, donde judios y homosexuales se escondieron del nazismo, la segunda cuna de la psicodelia y uno de los pocos lugares del mundo donde ciertas drogas blandas siguen siendo legales. Y digo bien: "siguen", porque aunque la guerra contra la droga ha resultado ser un fraude millonario y de terribles consecuencias, es Holanda quien adopta modelos europeos - cuando debería ser al contrario - que han demostrado de todo menos eficiencia. Hace relativamente poco que se prohibieron definitivamente las psilocibe y no me extrañaría que cada vez se fueran prohibiendo más cosas, hasta que la marihuana deje el limbo legal donde actualmente se encuentra para pasar a las famosas listas de estupefacientes prohibidos.

Prometo volver y contar todas mis experiencias allí, 5 días en los que intentaré buscarle el sentido a una ciudad donde está prohibido cualquier tipo de cultivo de marihuana público o privado y que sin embargo te la vende legalmente en ciertos lugares (eso sí, procedente del contrabando y los cultivos ilegales). Un país que estos dias debatía en su parlamento nada más y nada menos que la zoofilia, unas gentes que lucharon contra nuestros tercios por su independencia y una tierra que, si de la madre naturaleza dependiera, estaría bajo las frías aguas del Mar del Norte.

¡Nos vemos pronto!

miércoles, 18 de noviembre de 2009

El Gran Viaje

Después de que el gobierno británico haya cesado a su principal asesor sobre drogas por criticar la política del gobierno y decir, entre otras cosas, que el alcohol y el tabaco son drogas más peligrosas que el LSD o el éxtasis, me pregunto sí los políticos realmente saben el significado de "asesor", porque da la impresión que para ellos significa "enchufado no cualificado que se limita a pelotear al enchufador". Bueno, desde Simesuflo apoyamos las palabras del profesor David Nutt y por ello, y para variar, vamos a actualizar la página.

Que mejor después de una época de sequía que poner algo sobre lo que me encanta escribir, mis experiencias. Esta vez contaré una experiencia bastante lejana en el tiempo, pero grabada a fuego por la intensidad sentida, 5g de psilocybe cubensis me hicieron alcanzar el nirvana más alto que he experimentado hasta hoy. Y así fueron las cosas:

Empezamos como siempre, casi como una rutina entre semestral y anual dependiendo del año, fuimos preparando nuestro gran viaje, esta vez con setas criadas por mí, con garantía de calidad y sello de autenticidad marca de la casa, eramos tres los agraciados, con larga experiencia en la psiconáutica y ganas de ir un paso más allá. Nos dirigimos a nuestra ubicación secreta, una cala de difícil acceso enclavada en un paraje natural protegido, era otoño, así que la soledad fue casi absoluta.

Bajamos muy temprano, sobre las 6 de la mañana, como suele ser costumbre, se nos olvidó la radio (siempre tenemos algún tipo de problema con la música), aunque más adelante nos importó bastante poco. Durante los momentos de oscuridad empezaron a notarse los primeros efectos, comenzaron las risas y alguna que otra ilusión que se amparaba en la noche para crear formas caprichosas que nos agradaban y sorprendían, todo normal hasta ese momento.

De pronto experimenté un "subidón" de ilusiones visuales que no cesaría durante todo el viaje, me vi con agua hasta las rodillas, un agua que no mojaba, pero fluía si me movía, bajaba las manos para tocarla pero no la sentía. Se lo comenté a mis compañeros y me di cuenta de que a penas me hicieron caso, empezábamos a aislarnos los unos de los otros, cada uno estaba totalmente inmerso en sus pensamientos y los momentos de risas iniciales habían desaparecido hace más tiempo del que recordaba (o tal vez solo fueron unos instantes), por un momento nos vi a los tres de pie, completamente inmóviles con la mirada perdida, no eran ya más que cuerpos lo que había, contenedores vacíos sin alma, estas habían logrado escapar y vagaban libres por la playa.

Poco a poco la luz fue arrinconando a la oscuridad, el día se presentaba fuertemente nublado lo que para nuestros ojos era un lienzo de infinitas formas donde podías perderte durante horas. En algunos momentos me parecía que algún bromista cósmico apagaba las luces para encenderlas a continuación, unas luces halógenas según me parecía, ya que tardaban algunos instantes de parpadeos en encenderse del todo.

Poco después me dejé atrapar por el sonido del mar, para mí resultaba un cántico lejano con voz de mujer, me resultaba muy difícil de entender y parecía un idioma antiguo, olvidado, que por una parte desconocía y por otra me resultaba tremendamente familiar. Recuerdo que estuve mucho tiempo intentando entender qué era lo que cantaba el mar. También procuré leer el movimiento de las olas, por si ello pudiese darme pistas para descifrar su lenguaje. Sobra decir que todo esto me parecía tan absurdo como lleno de sentido.

Más o menos a la mitad del viaje tuve la experiencia más fuerte que recuerdo, el cántico del mar quedó enmascarado por susurros a mi alrededor, por el rabillo del ojo podía ver figuras humanas, espectros blancos que se movían lentamente a mi alrededor pero que desaparecían en cuanto giraba la cabeza, algunas eran simples monigotes, otras parecian mas elaboradas y tenían el aspecto de mujeres con cabello largo y vestido. Las alucinaciones auditivas eran totales y muy realistas, el susurro empezaba delante, y se desplazaba por alguno de los lados hasta sonar detrás, el efecto era aumentado por las figuras que creía ver moverse en ocasiones a mi alrededor. Aún hoy no estoy seguro de si llegué a entenderlos o no, eran en mi idioma, pero parecían palabras sueltas sin sentido, a veces me parecía escuchar algo con sentido para inmediatamente dudar de si efectivamente era eso lo que había escuchado. Fue un momento entre místico y paranoide durante el cual ni siquiera reparé en que estaba allí con más personas, veía sus figuras, pero las ignoraba totalmente (como supongo que ellos a mí, porque no nos dirigimos una palabra durante uns 2 o 3 horas), tenía toda mi atención en intentar descifrar el mundo nuevo que tenía ante mis ojos, intentando poner algo de lógica al caos. Tuve también reflexiones filosóficas sobre la vida despues de la muerte y sobre la esencia misma de la vida, por un momento, yo, ateo convencido, me dejé llevar por lo místico y espiritual; vi infinitas lineas de vida que nos unian a todos, vi los hilos del destino y contemplé como la rotura de una de esas lineas era como una gota de agua cayendo en un estanque tranquilo. Vi la red de la vida y me pareció demasiado compleja para ser una casualidad.

Poco después, en las últimas fases del viaje ya empezamos a hablar un poco entre nosotros, comentamos como nos habiamos aislado durante la mayor parte del viaje (cuando en viajes con una dosis más suave, suelen ser muy pocos los momentos de soledad buscada) y lo fuerte que habían sido las ilusiones (no nos atrevimos a hablar de alucinaciones en aquel momento). Basta decir que fue varios meses después, hablando tranquilamente cuando finalmente dijimos lo que habiamos visto en realidad, fue una experiencia muy fuerte y dificil de aceptar para todos.

Hoy mi reflexión sobre grandes dosis es que te acercan tanto al mundo de la luz, que pueden llegar a quemar. Es una experiencia inolvidable, pero tras ella, nunca he vuelto a repetir con tanta cantidad y no tengo intención de hacerlo a corto plazo. Una dosis baja es divertida, una media puede ser filosofal y divertida, una dosis grande - al menos en mi caso - no tiene nada de divertida. la experiencia es demasiado introvertida, muy intensa y por tanto peligrosa, yo no dejé nunca de pensar que mi percepción estaba alterada, pero hubo momento en los que se me "olvidó" ese hecho y me sentía muy agobiado hasta que acababa autocontrolandome. Sobra decir que si alguien que no haya experimentado nunca con enteógenos empieza con una dosis fuerte, lo más suave que le puede pasar es una grave crisis de ansiedad. También me preocupa el hecho de la posibilidad que hubo de encontrarse con gente en aquel momento, situación que bajo los efectos de este típo de droga no suele gustar en absoluto, pero se puede sobrellevar la situación con bastante dignidad (mucha más que cuando vas borracho de alcohol, por ejemplo xD), pero si alguien hubiese venido en el zenit de mi viaje no tengo ni idea de como hubiese reaccionado, seguramente me habría llevado un susto bastante grande como mínimo, así que en ese sentido nos la jugamos un poco.


Hasta aquí mi viaje mas intenso, puede resultar algo decepcionante, pero no soy capaz de explicar todo lo que sentí con palabras, esto no es más que una ligera idea de la situaciones que sentí, lo que pensé me resulta todavía dificil de entender ;)

miércoles, 7 de octubre de 2009

Las puertas de la percepción

"Tomé mi píldora a las once. Hora y media después estaba sentado en mi estudio, con la mirada fija en un florerito de cristal. Este florero contenía únicamente tres flores: una rosa Bella de Portugal completamente abierta, de un rosado de concha, pero mostrando en la base de cada pétalo un matiz más cálido y vivo; un gran clavel de color magenta y crema; y, pálida púrpura en el extremo de su tallo roto, la audaz floración heráldica de un iris. Fortuito y provisional, el ramillete infringía todas las normas del buen gusto tradicional. Aquella misma mañana, a la hora del desayuno, me había llamado la atención la viva disonancia de los colores. Pero no se trataba ya de esto. No contemplaba ahora las flores dispuestas de modo desusado. Estaba contemplando lo que Adán había contemplado la mañana de su creación: el milagro, momento por momento, de la existencia desnuda (Nota: creo que se refiere a Viktor Frankl).

- ¿Es agradable? – Preguntó alguien. Durante esta parte del experimento se registraban todas las conversaciones en un dictáfono, y esto me ha permitido refrescar mi memoria


- Ni agradable ni desagradable – contesté -. Simplemente, es.


Istigkeit.... ¿No era esta la palabra que agradaba a
meister Eckhart? “Ser-encia”. El Ser de la filosofía platónica, salvo que Platón parece haber cometido el enorme y absurdo error de separarlo del devenir e identificarlo con la abstracción matemática de la Idea. El pobre hombre no hubiera podido ver nunca un ramillete de flores brillando con su propia luz interior y punto menos que estremeciéndose bajo la presión del significado con que estaba cargado; nunca hubiera podido percibir que lo que la rosa, el iris y el clavel significaban tan intensamente era nada más, y nada menos, que lo que eran, una transitoriedad que era sin embargo vida eterna, un perpetuo perecimiento que era al mismo tiempo puro Ser, un puñado de particularidades insignificantes y únicas en las que cabía ver, por una indecible y sin embargo evidente paradoja, la divina fuente de toda existencia."


Las puertas de la percepción - Cielo e infierno de Aldous Huxley no es un libro para leer, es un libro para ser estudiado. En pocos libros he visto semejante cantidad de referencias culturales de todo tipo en tan pocas páginas, sobre todo en el mundo de las artes. Es imprescindible disfrutarlo acompañado de una buena enciclopedia (o un buen uso de internet) e ir delitandose con las experiencias de Huxley y su genial manejo de la palabra. Su estilo puede resultar demasiado cargante al que esté acostumbrado a leerse los libros del tirón y no guste de pausar la lectura cada poco tiempo para ver o escuchar las obras a las que el autor se refiere (eso para los mundanos como yo que necesiten de ello, los habrá que conozcan todas las referencias :P). Sin olvidar constantes guiños a teorias filosóficas y religiosas de todo tipo.

En Un mundo feliz (otro imprescindible) Huxley ya dejaba entrever su interés por la psicología y filosofía humana y el uso de ciertas sustancias para elevarla (o rebajarla) a otro estado de conciencia, en Las puertas de la percepción es él mismo quien se presta - no sin dificultades - a la experimentación con mescalina. El hecho de haber grabado las sesiones con una grabadora nos ha permitido hoy que podamos casi experimentar en primera persona los viajes de Huxley con todo lujo de detalles.

En definitiva, es un libro muy recomendable para todo aquel que guste del apasionante mundo de los enteógenos, que tienen su rinconcito en la filosofía, la psicológía y la existencia misma del ser humano.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Antonio Escohotado en Carta Blanca

Septiembre, ese mes aciago que para unos supone la vuelta al trabajo, para otros, la recuperación del tiempo perdido (o el intendo) y solo unos pocos pueden disfrutar tranquilos de la vuelta de las temperaturas agradables y el ocasional olor a tierra mojada. Por cierto, con respecto al parón, os recomiendo seguir está página mediante feeds o, si usáis twitter, hagais follow en http://twitter.com/Simesuflo ya que, como véis, las actualizaciones serán excasas y caóticas, lo mismo una semana os encontráis 3 articulos que no actualizamos durante 15 días. Bueno, al lío.

Seguimos con Antonio Escohotado esta vez en la televisión en, probablemente, uno de los mejores programas que se han emitido sobre drogas en nuestro pais y en el mundo. Escohotado divide - genialmente - el programa en 3 partes:

  • 3ª edad, con Eduardo Aute y Luis Racionero
  • 2ª edad, con José Luís Díez Ripollés y Joan Carles March (Doctor en medicina, máster en Salud Pública y administración sanitaria. Es profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública (AESP) y miembro del consejo asesor de investigación de la SEMFYC y del grupo de investigación cualitativa de la EASP. Tiene una columna de opinión en dirariomedico.com)
  • 1ª edad, con Bebe y Albert Pl
Especialmente interesante las 2 primeras partes, cae en picado en la tercera con unos invitados - en mi opinión - incapaces de estar a la altura y perdidos del todo por momentos. Aún así, merece la pena verlo entero y disfrutar de unos diálogos abiertos y sin tapujos sobre el tema tabú. Por cierto, cabe destacar la facilidad con la que he encontrado información biográfica sobre los invitados jóvenes y lo dificil que me ha resultado reunir información sobre los doctores de la 2ª edad, un reflejo de nuestra sociedad supongo.



Acordáos de ir pinchando en todas las partes (son 8) en los videos relacionados.

Y os dejo también un regalito, su presentación en Carta Blanca, los que hayáis visto este programa alguna vez sabréis que el invitado principal se describe a si mismo en un minuto; pues bien, Escohotado como siempre lo aprovecha al máximo y sabe decir grandes cosas con pequeñas palabras.




Y recordad que "un cuerpo capaz de muchas cosas, tiene un alma fundamentalmente eterna" ;)

viernes, 14 de agosto de 2009

La Guerra contra la droga

"Un sustituto para el desaparecido «imperio del mal» ha sido la amenaza de los traficantes de drogas latinoamericanos. A principios de septiembre de 1989 el presidente lanzó una campaña conjunta de los medios de comunicación y el gobierno. En ese mes los teletipos de la Associated Press sirvieron más noticias sobre drogas que sobre América latina, Asia, Oriente Medio y África juntas. Si se miraba la televisión, cada noticiario traía una sección de considerable minutaje dedicada a cómo las drogas estaban destruyendo nuestra sociedad, y convirtiéndose en la mayor amenaza para nuestra existencia.

El efecto en la opinión pública fue inmediato. Cuando Bush ganó las elecciones en 1988, la gente opinaba que el déficit presupuestario era el mayor problema que tenía que afrontar el país. Sólo alrededor del 3% nombraba las drogas. Después de la campña de los medios, el déficit había bajado en el escalafón y el problema de las drogas había subido hasta un 40% o un 45%, lo que es francamente inusual para una pregunta abierta, donde no se sugiere una respuesta específica.

Ahora cuando algunos de los estados que tenemos como clientes se quejan de que Estados Unidos no les está mandando suficiente dinero, en lugar de decir que "no es suficiente para detener la amenaza soviética" aducen que "no es suficiente para detener el tráfico de drogas". Como la amenaza soviética, este nuevo enemigo provee una buena excusa para una presencia militar estadounidense allí donde hay actividad rebelde o de otro tipo.

De forma que "la guerra a la droga" facilita covertura para intervenir. En el plano local no se tiene demasiado en cuenta el tema de la droga, pero facilita la distracción de la población, favorece la represión ciudadana y da apoyo a la restricciones de las libertades públicas. Esto no quiere decir que "el abuso de determinadas sustancias" no sea un problema serio.

Al mismo tiempo que se desencadenó "la guerra a la droga", las muertes debidas al tabaco se estimaron en 300.000 al año, y las debidas al alcohol en unas 100.000. Pero estas no son blanco de la administración Bush. Se perseguían las drogas ilegales, que causaban muchas menos muertes, según cifras oficiales unas 3.500 al año. "

- Noam Chomsky, "Las intenciones del Tío Sam", 1995 -

Seguimos recuperando material del viejo blog. Era imprescindible que este pequeño fragmento de sabiduria y sobre todo un genio como Noam Chomsky tuviesen su hueco en este humilde sitio. Han pasado ya casi 15 años pero las cosas no han cambiado demasiado desde 1995. El artículo habla de Bush padre, pero está claro que de tal palo tal astilla y la administración Bush (hijo) ha buscado nuevas excusas como el terrorismo o la crisis financiera para intervenir allí donde precisen y seguir llenando los bolsillos de unos pocos privilegiados. Aún así la guerra contra la droga sigue presente en la politica internacional dando los mismos frutos que en 1995. Aunque va a peor cada año y ya se consideraba una guerra perdida antes de empezarla, los gobiernos del mundo siguen gastando millones, no ya solo en luchar contra la droga, si no en publicidad y propaganda para justificar ese inmenso e inutil gasto.